ATENCIÓN, EL FILTRO DE NUESTRA REALIDAD
La atención funciona como filtro de los estímulos ambientales, evaluando su relevancia para un procesamiento más profundo. Es, por tanto, una capacidad mediante la cual ponemos en marcha unos procesos que nos permiten ser más receptivos a un determinado estímulo, pudiendo realizar con él una tarea de forma eficaz. Ese estímulo puede ser tanto externo (un libro de texto) como interno (un pensamiento). Es como el zoom de una cámara: ante un sinfín de estímulos ambientales, focalizamos de forma que sólo atendemos a uno en concreto.
Así es, la atención nos permite ser conscientes del mundo que nos rodea. Para ejemplificar cómo funciona vamos a ver el siguiente vídeo:
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